Los tratamientos con ortodoncia actúan ejerciendo una fuerza sobre los dientes, acción que permite el desplazamiento del diente en la dirección deseada.
El tratamiento de ortodoncia permite la creación de hueso nuevo en la raíz, gracias a la fuerza compresiva, que poco a poco elimina el hueso en esa zona y las fuerzas de tracción que depositan nuevo hueso por detras.